J.P. Morgan sostuvo que la recomendación oficial de un «cierre ordenado» de la mina Cobre Panamá implica, en la práctica, que la operación tendría que reanudarse en el corto plazo para poder cerrarse más adelante. El banco mantuvo su previsión de que la reapertura seguirá su curso, según un informe de investigación económica publicado el jueves.

El miércoles, los ministros de Comercio e Industrias, de Economía y Finanzas y de Ambiente anunciaron en conferencia de prensa la recomendación de cerrar la mina. Según el informe, el anuncio sorprendió inicialmente al mercado. Los bonos de Panamá cayeron tras la noticia. La cotización de First Quantum Minerals, la empresa canadiense que opera la mina, fue suspendida temporalmente después de que la acción se desplomara cerca de 39%.

Sin embargo, los analistas Holt Williamson y Katherine Marney señalaron que el informe oficial, publicado tras la conferencia, plantea un cronograma de cierre de unos 25 años. Ese plazo se acerca a la vida útil promedio de las minas de cobre a cielo abierto. El documento también establece que el proceso de cierre y restauración debe financiarse con los ingresos de la propia mina y no con recursos del Estado.

«Las recomendaciones del informe fueron más benignas y favorables a una reapertura de corto plazo de lo que sugerían los titulares iniciales», escribieron los analistas.

El informe oficial pasa ahora al presidente José Raúl Mulino, quien decidirá si acoge sus recomendaciones.

RIESGO DE NEGOCIACIÓN

J.P. Morgan advirtió que aún no está claro si el plazo propuesto es una oferta inicial en la negociación con First Quantum o una postura firme del Gobierno. En un escenario adverso, la empresa podría rechazar el cronograma. Eso extendería las negociaciones y un eventual reinicio hasta bien entrado 2027.

El banco consideraba que un cierre definitivo era un riesgo de baja probabilidad. Aun así, señaló que esa salida podría provocar rebajas en la calificación soberana y elevados costos fiscales derivados de arbitrajes suspendidos, que el informe oficial estima en cerca del 30% del PIB.

Según J.P. Morgan, el Gobierno ha intentado equilibrar posiciones al respaldar el cierre mientras ofrece una vía práctica para reanudar operaciones. El banco añadió que el informe oficial cita un apoyo de 65% a la reanudación minera cuando esta va acompañada de participación directa del Estado y de un mayor cumplimiento ambiental.

IMPACTO FISCAL

El banco estimó que los precios del cobre en máximos históricos y una mayor participación estatal en un contrato renegociado podrían mejorar las cuentas fiscales de Panamá entre 0.5% y 1% del PIB.

Antes de su cierre en diciembre de 2023, la mina generaba directa e indirectamente alrededor del 5% del PIB y más del 2% del empleo total, según el informe. Desde entonces, los precios del cobre han subido cerca de 70%.

Las regalías previas al cierre se estimaban en unos 400 millones de dólares anuales y aumentarían bajo el acuerdo renegociado propuesto. J.P. Morgan señaló que esos ingresos ayudarían a reducir el déficit fiscal general, proyectado en 3.5% del PIB para 2026. Como referencia, el banco indicó que el déficit primario hasta julio superaba los 900 millones de dólares, cerca del 1% del PIB.

Con una base de recaudación tributaria equivalente al 6.9% del PIB, la reapertura ofrecería una vía relativamente directa hacia una mejora duradera de las finanzas públicas, según los analistas.

GRADO DE INVERSIÓN

Moody’s califica a Panamá en Baa3 con perspectiva negativa y se espera que revise la nota antes de fin de año. J.P. Morgan reconoció que es posible que no haya una decisión final ni un acuerdo con First Quantum antes de esa revisión. Aun así, el banco mantuvo su expectativa de que el país conservará el grado de inversión.

Fuente: J.P. Morgan, «Panama: Cobre Panama closes in on reopening», Latin America Economic Research, 1 de octubre de 2026.

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