La agencia destaca la consolidación fiscal y un crecimiento superior al de sus pares, pero advierte que la deuda pública y la externa siguen en máximos históricos
PANAMÁ, 23 sep (PBN) – S&P Global Ratings ratificó el martes las calificaciones soberanas de Panamá en ‘BBB-‘ para el largo plazo y ‘A-3’ para el corto plazo, tanto en moneda extranjera como local, y mantuvo la perspectiva estable. La agencia espera que la continuidad de las políticas económicas y una reducción gradual del déficit fiscal estabilicen la deuda del país.
La evaluación de transferencia y convertibilidad se mantuvo en ‘AAA’, igual que la de Estados Unidos, por el uso del dólar como moneda de curso legal.
Según S&P, el crecimiento económico acelerado y una política fiscal proactiva han reducido el déficit y estabilizado las finanzas públicas. Sin embargo, la deuda del gobierno general y la deuda externa del país permanecen en niveles récord.
Escenarios
La agencia indicó que podría rebajar la calificación en los próximos 12 a 24 meses si retrocesos en las políticas impiden seguir reduciendo el déficit fiscal y aumenta la carga de la deuda. Una desaceleración del crecimiento también ampliaría las presiones fiscales.
S&P podría elevar la calificación en el mismo plazo si la consolidación fiscal reduce de forma significativa la deuda pública, que califica de moderadamente alta, o si disminuye estructuralmente la deuda externa neta.
Trayectoria fiscal
El déficit del gobierno general bajó de 6.4% del PIB en 2024 a 3.8% en 2025. S&P proyecta 3.3% en 2026 y 3.0% anual entre 2027 y 2029. La agencia atribuye la mejora a varios factores: el crecimiento, las medidas de eficiencia tributaria, la racionalización del gasto, una menor inversión de capital, mayores aportes del Canal de Panamá y la reforma de pensiones.
La deuda bruta del gobierno general se ubicaría en 60.8% del PIB en 2026 y en 61.6% en 2029. La deuda neta se estabilizaría en torno a 53% del PIB. El pago de intereses se mantendría ligeramente por debajo de 15% de los ingresos del gobierno.
S&P señaló que profundizar el ajuste sería difícil sin revertir el deterioro de la base tributaria. Los ingresos tributarios equivalen a solo 6.9% del PIB, uno de los niveles más bajos entre sus pares globales y unos 3 puntos porcentuales menos que en 2013-2014. La agencia también mencionó como obstáculos la indexación del gasto y otros mandatos presupuestarios.
La agencia considera que la administración del presidente José Raúl Mulino ha demostrado compromiso y capacidad para estabilizar la posición fiscal. Citó la reforma a la ley de responsabilidad fiscal de 2024 y la reforma del sistema de pensiones de marzo de 2025, que calificó como un logro político y fiscal importante. No obstante, advirtió que las disputas internas en el partido de gobierno han reducido su capacidad de obtener apoyo legislativo para medidas difíciles, como una reforma tributaria.
Crecimiento y minería
S&P proyecta un crecimiento del PIB de 4.5% en 2026, uno de los más altos de América Latina. Lo impulsarían la mayor actividad del Canal, beneficiado por el desvío de tráfico ante las disrupciones en Medio Oriente, y la recuperación de la construcción privada, el transporte aéreo y el turismo.
Para 2027, la agencia prevé que un fenómeno severo de El Niño reduzca las lluvias y el nivel del lago Gatún, lo que frenaría la actividad. Aun así, estima un crecimiento en torno a 4% entre 2027 y 2029. El PIB per cápita alcanzaría US$20,700 en 2026, el tercero más alto de la región.
Sobre Minera Panamá, S&P destacó que First Quantum suspendió el arbitraje internacional de US$20,000 millones contra el Estado y reconoció la propiedad estatal de los recursos minerales. La agencia aclaró que sus proyecciones no incorporan ningún efecto positivo de una eventual reapertura de la mina.
Sistema bancario
La agencia considera que la banca panameña representa un pasivo contingente limitado para el soberano. Los bancos mantienen colchones de liquidez que cubren más de 50% de los depósitos de corto plazo, por encima del mínimo regulatorio de 30%. En su evaluación de riesgo bancario por país (BICRA), el sistema se ubica en el grupo ‘5’, en una escala de 1 a 10.
S&P reiteró como limitante de la calificación que Panamá no tiene banco central, prestamista de última instancia formal ni un sistema efectivo de garantía de depósitos. Señaló que el gobierno ha utilizado en el pasado al Banco Nacional de Panamá para apoyar a entidades con problemas de liquidez.
S&P rebajó la calificación de Panamá a ‘BBB-‘ en noviembre de 2024 por una mayor carga de intereses.
Fuente: S&P Global