- Un estudio global con 7,500 mujeres revela qué esperan de sus empleadores: oportunidades de crecimiento, flexibilidad real, límites a la jornada y espacios física y psicológicamente seguros.
- El informe “Mujeres en el trabajo” advierte que la retención del talento femenino depende de acciones concretas: apoyo organizacional, salud y bienestar, y entornos de trabajo inclusivos y seguros.
Panamá, Panamá. Abril 2026. Deloitte presentó el informe “Mujeres en el trabajo: Una perspectiva global”, que en su quinta edición recoge las experiencias de 7,500 mujeres en 15 países y ofrece una radiografía clara de lo que hoy está definiendo su permanencia, bienestar y crecimiento profesional en los entornos laborales.
Los hallazgos apuntan a un mensaje contundente para líderes empresariales: el progreso no depende de declaraciones, sino de prácticas organizacionales concretas que permitan a más mujeres desarrollarse en entornos exigentes y en transformación.
Entre los resultados más relevantes para el mercado laboral, el informe identifica cuatro condiciones que las mujeres consideran habilitadoras de su éxito: 43% destaca que el apoyo organizacional impulsa su desarrollo profesional; 37% considera clave la modalidad híbrida; 32% subraya la importancia de que los empleadores no excedan la jornada laboral; y 28% resalta la necesidad de contar con un entorno de trabajo físico y psicológicamente seguro. Estas cifras plantean una agenda concreta para organizaciones que buscan fortalecer su cultura, competitividad y retención de talento.
El estudio también evidencia presiones que afectan directamente la productividad y la lealtad.
Por ejemplo, 22% de las encuestadas considera demasiado alta la “carga mental” —o carga invisible— asociada a la gestión del hogar y responsabilidades emocionales, sumada a las exigencias laborales. Asimismo, la llamada cultura de “siempre conectadas” aparece como un factor que erosiona el bienestar y alimenta la intención de cambio: 30% señala que la falta de equilibrio vida-trabajo es la principal razón para querer dejar su empleo.
En materia de salud, el reporte muestra retos que suelen permanecer invisibles en las conversaciones corporativas. Poco menos de 60% califica su salud física/bienestar como buen[o] o muy buen[o]; sin embargo, 24% reporta dolores o síntomas asociados a menstruación, menopausia o fertilidad. El hallazgo es relevante porque muchas mujeres continúan trabajando con molestias sin comunicarlo o sin tomar tiempo libre, lo que refuerza la necesidad de políticas y liderazgos capaces de habilitar conversaciones seguras y apoyos efectivos.
Las preocupaciones financieras también ocupan un lugar central: 47% menciona la seguridad financiera futura como su prioridad personal principal, y el costo de vida y del cuidado infantil o de personas adultas figura entre las inquietudes más recurrentes. A esto se suma un factor crítico para cualquier organización: la seguridad personal. Según el estudio, 33% de las mujeres está extremadamente o muy preocupada por su seguridad en el trabajo, una percepción influida por experiencias previas de acoso o incomodidad en interacciones laborales.
“El reporte de ‘Mujeres en el Trabajo’ de Deloitte vuelve a recordarnos y confirma algo incómodo: aunque las mujeres somos la mitad de la fuerza laboral global, seguimos cargando con la mayor parte del cuidado, con niveles de estrés insostenibles y con la sensación de que pedir flexibilidad todavía se ‘paga’ con menor progreso profesional. No necesitamos más programas simbólicos, sino organizaciones que se atrevan a rediseñar el trabajo —horarios, liderazgo, modelos de carrera y corresponsabilidad en los cuidados— para que la igualdad deje de ser un discurso y se convierta en práctica cotidiana”, señaló Marina Abal, socia de Human Capital para Deloitte Centroamérica.
¿Qué significa esto para empresas en Centroamérica?
En un contexto donde las organizaciones compiten por talento y confianza, el informe sugiere que las decisiones de cultura organizacional tienen efectos directos sobre retención, compromiso y desempeño. Deloitte destaca que la agenda para fortalecer el avance de las mujeres en el trabajo requiere, al menos, cuatro frentes: apoyo real al desarrollo, flexibilidad (más allá de la política), límites saludables a la jornada, y entornos seguros e inclusivos.
Consulten el reporte completo de Mujeres en el trabajo: Una perspectiva global, disponible en
nuestra página de internet.
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