El gerente general de Caja de Ahorros, Andrés Farrugia, anunció la puesta en marcha de un programa de liquidez estructurada que permitirá canalizar hasta $3,000 millones en financiamiento para dar liquidez a contratistas y proveedores que ejecutan proyectos del Estado.

Durante una conferencia de prensa realizada en la Presidencia de Panamá, Farrugia explicó que, en una primera ronda, cerca de ocho instituciones financieras internacionales han comprometido fondos por hasta $3,000 millones, con un lanzamiento inicial estimado en $600 millones.

El programa busca atender necesidades de financiamiento de los ministerios con mayor asignación presupuestaria dentro del plan estatal, que contempla cerca de $11,000 millones para este año. Según detalló, actualmente ya existen alrededor de $1,400 millones asignados a proyectos aprobados.

Farrugia explicó que el objetivo del programa es dar liquidez a los contratistas del Estado para dinamizar las obras, generar empleo y acelerar su ejecución.

Estructura del programa

El esquema contempla que los ministerios prioricen sus proyectos y necesidades de pago. Estos se documentan a través de instrumentos administrativos como el Certificado de Pago Parcial (CPP) y el Informe Parcial de Trabajo (IPT), que respaldan la emisión de pagarés por parte de los contratistas.

Los pagarés ingresan luego en un vehículo emisor fiduciario (trust) administrado por Caja de Ahorros, que los consolida en pools segregados y los coloca mediante un sindicato bancario internacional, permitiendo el acceso al financiamiento global.

Entre las entidades financieras que han mostrado compromiso con el programa se encuentran BBVA, Santander, JPMorgan Chase, Citigroup, Sumitomo Mitsui Banking Corporation, Standard Chartered, Bank of America y Deutsche Bank, entre otras.

El proceso se coordina con el Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá y la Contraloría General de la República de Panamá, que determinan las necesidades de financiamiento por proyecto.

Impacto económico y reducción de costos

Farrugia destacó que uno de los principales beneficios del programa es la reducción de la incertidumbre en los tiempos de pago a proveedores, lo que podría traducirse en menores costos para el Estado.

El ejecutivo explicó que la certeza en los tiempos de pago elimina la necesidad de que los contratistas incorporen sobrecostos por riesgo en sus propuestas, lo que podría generar ahorros importantes en la contratación pública. Según afirmó, cuando un proveedor no tiene seguridad sobre la fecha de pago, encarece la obra para cubrir esa variable incierta.

Adicionalmente, señaló que la iniciativa contribuirá a la generación de empleo formal y a la dinamización de la economía, al facilitar el inicio y la continuidad de obras públicas.


Estrategia y rol del banco

El programa forma parte del plan estratégico quinquenal de Caja de Ahorros como una nueva línea de negocio, sin dejar de lado su enfoque tradicional en banca de consumo e hipotecas residenciales, segmento en el que la entidad mantiene una posición de liderazgo en el país.

En lo que va del año, el banco reportó un impacto de aproximadamente $46 millones mediante la aprobación y desembolso de cerca de 750 préstamos en el segmento de interés preferencial.

Farrugia recordó que la entidad ya ha participado en esquemas similares, incluyendo el financiamiento de la Ciudad de la Salud de la Caja de Seguro Social, así como iniciativas de apoyo durante la pandemia de COVID-19, cuando contribuyó al financiamiento de unidades especiales de atención.

El ejecutivo subrayó que el programa es escalable y podría ampliarse a varios miles de millones de dólares adicionales, consolidando a Caja de Ahorros como un facilitador clave en los objetivos económicos del plan estatal con horizonte a 2029.

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *